Blog de la Campaña por la defensa a la protesta social, realizada por organizaciones de trabajadores y trabajadores, grupos de derechos humanos y organizaciones sociales venezolanas

miércoles, 9 de junio de 2010

ONG denuncian la criminalización de la protesta social en Venezuela

Para representantes de COFAVIC y Sinergia, el deterioro institucional en el país representa un grave riesgo para los derechos humanos Franklin Brito es un agricultor venezolano que ha realizado varias huelgas de hambre en protesta por las leyes agrarias del Gobierno de Hugo Chávez, que en represalia le quitó sus tierras. El último de los ayunos lo realizó cerca de la sede de la OEA en Caracas y después de varias semanas, una madrugada de diciembre del año pasado fue sacado a la fuerza por funcionarios del Estado con una supuesta orden judicial en la que se declaraba su insania y fue ingresado en la unidad de psiquiatría del Hospital Militar.
A pesar de que varios médicos privados habían demostrado que está en pleno uso de sus facultades mentales, y de que la legislación interna prevé que cuando hay un problema de locura son los familiares quienes se hacen cargo del paciente, se ha prohibido a la familia tener el control de la situación y que lo revisen otros médicos. Su situación es precaria. Es un hombre de 190 centímetros de estatura que pesa 49 kilos. Y aunque es un caso entre miles, es el que más preocupa a las ONG venezolanas. Según afirman, se han desatendidos todas las medidas cautelares de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y ni siquiera el delegado de la OEA ni la Cruz Roja han podido visitarle.
"En Venezuela, hay una creciente utilización del sistema judicial para criminalizar la protesta pacífica", denuncia Liliana Ortega, miembro fundador de COFAVIC , organización no gubernamental para la protección y promoción de los derechos humanos. Ortega cita este caso emblemático, que no solo afecta a una persona sino que ha hecho sufrir enormemente a una familia, pero actualmente en Venezuela unas 3.000 personas son sometidas a juicio por participar en alguna protesta social. Sindicalistas, luchadores sociales, defensores de derechos afrontan un proceso por reclamar mejoras en la salud, en los servicios básicos o por el desabastecimiento. Muchos están en libertad, pero con condiciones: no pueden salir del país, no pueden hablar de sus casos. Se les acusa de obstrucción de vías públicas o alteración del orden público. Según sectores de la oposición, este es el nuevo plan del Gobierno de Chávez para afianzar el movimiento que llama "Socialismo del siglo 21" y que pasa además por reformas a las leyes de educación, de prensa o de cooperación internacional.
Y se enmarca además en lo que Ortega y su compañero de la ONG de defensa de la sociedad civil Sinergia, Feliciano Reyna, califican de "la profundización del deterioro institucional en el país" producto de la concentración de poderes de Chávez. "Y cuando hay debilitamiento en la separación de poderes hay un grave riesgo para los derechos humanos", afirman en conversación con el EL PAÍS.

Grupos parapoliciales e intimidación
En Venezuela, de 10 casos de violaciones de derechos humanos presentados ante las autoridades, en ocho las víctimas no ven a un juez. "No tienen posibilidad de ser escuchadas y permanecen en fase preliminar de investigación durante años", asegura Ortega. Aunque las violaciones de derechos humanos es algo endémico en Venezuela, se ha visto acrecentado, según denuncian, por la proliferación de grupos parapoliciales a nivel nacional.
"El promedio de casos que reconoce el Estado venezolano de presuntas ejecuciones al año en Venezuela está en torno a los 600. Estamos hablando de casos, no de víctimas. No podemos saber si en esos 600 casos hay 600 víctimas o 1.200 porque un caso puede tener más de dos personas. Pero esta cifra es mucho más alta que Colombia, donde se cuenta el promedio anual de casos cometidos de paramilitares es de 200", dice Ortega.
Pero lo peor no es eso. De esos 600 casos, casi el 98,5% no llegan a juicio, es decir que las posibilidades de una condena son casi nulas. ¿Las víctimas? En su mayoría jóvenes pobres, de zonas urbanas, no mayores de 25 años, muchos con antecedentes policiales o de drogodependencia que son llevados al límite por estos grupos parapoliciales. ¿El resultado? Desapariciones forzadas o ejecuciones extrajudiciales, explican. Pero la pesadilla no acaba ahí. La búsqueda de justicia la han asumido las mujeres, madres, hijas, hermanas, un hecho histórico en América Latina, ciertamente, pero con la diferencia que en Venezuela el siete de cada 10 denunciante son objeto de amenazas, hostigamiento y de acusaciones criminales.
¿Y qué pasa con las ONG en Venezuela? Reyna, de Sinergia, ofreció datos de un estudio que se publicará a finales de este mes sobre el Índice de la Sociedad Civil -proyecto de la organización Civicus pero coordinado desde Venezuela. "De 113 organizaciones con las que tuvimos interacción para el proyecto mas del 80 % expresa que no tiene espacio de diálogo con el Gobierno nacional. En su mayoría son organizaciones de desarrollo social, aunque hay algunas de derechos humanos que buscan una posibilidad de interactuar por distintas vías y no obtienen respuesta".

Según el presidente de Sinergia, "hay este intento de ir imponiendo un proyecto que por su propia naturaleza es discriminatorio. Basta con que se exprese alguna inconformidad para ser segregado con base a la idea de este proyecto de construcción del socialismo".
Ortega, por su parte, informa de que en los últimos tres años se han documentado 32 defensores de derechos humanos hostigados, amenazados o criminalizados y resalta la muerte de dos defensores en 2009. Asimismo, cuenta, las organizaciones están sufriendo una constante asfixia, ya sea por el impedimento de la cooperación internacional, la presión política y una campaña de medios que criminalizan a las ONG, las trabas para el registro de nuevos grupos de derechos, y sobre todo, por la intimidación. (El País, http://www.elpais.com/articulo/internacional/ONG/denuncian/criminalizacion/protesta/social/Venezuela/elpepuint/20100609elpepuint_16/Tes)

domingo, 23 de mayo de 2010

Reportaje: El que protesta muere

Enredados en lentos procesos judiciales, los más recientes casos de asesinatos en manifestaciones callejeras corren peligro de pasar inadvertidos. Estamos ante la reaparición de una tendencia. De acuerdo con Provea durante la gestión del actual gobierno se habían producido muertes en manifestaciones pacíficas en dos períodos: 1999-2000 y 2004-2005. Desde 1999 y hasta septiembre de 2009 la data de la organización de derechos humanos Provea registra 16 personas asesinadas por organismos de seguridad en el marco de manifestaciones callejeras, además de los 19 muertos que cuentan en el contexto de los sucesos de abril de 2002. Protestar, se sabe, en este país se ha tornado peligroso, especialmente por la marcada tendencia a usar mecanismos de la justicia para criminalizar el ejercicio de ese derecho. De acuerdo con Provea durante la gestión del actual gobierno se habían producido muertes en manifestaciones pacíficas en dos períodos: 1999-2000 y 2004-2005. Ahora, desde 2008 la cuenta macabra vuelve a sumar y no está exenta de tinte político. A continuación algunas de esas lamentables historias que parecen diluirse en la vorágine del día a día y entre el papeleo judicial que no es noticia.

Venezuela: Llamado del sindicalista Rubén González desde la cárcel

Continúa tendencia a reprimir y criminalizar la protesta en Venezuela

“En el país están protestando los pobres. Sí, se puede protestar, pero hay una tendencia del Estado de reprimir, obstaculizar y castigar la protesta”, afirmó Marino Alvarado, Coordinador General del Programa Venezolano de Educación Acción en Derechos Humanos (Provea). La información fue difundida en el foro Criminalización de la protesta organizado por el Centro de Estudiantes de la Escuela de Ingeniería de la UCV.

“Los sectores laborales son los que más se están movilizando en el país, el 50% de las manifestaciones están vinculadas con personas que apoyan las políticas gubernamentales”, aseveró Alvarado. En 2009, el 36% de las protestas fueron estuvieron vinculadas a reivindicaciones laborales y el 14,4% por servicios públicos. En tal sentido, adelantó que en el 2010 se repite el mismo patrón. Hasta los momentos el 40% de las manifestaciones son por el tema laboral, sin embargo, las protestas por servicios públicos aumentan significativamente por la situación eléctrica, abarcando el 37%.

En el 2009, Provea contabilizó 3.297 protestas, la cifra más alta en la última década, con un saldo trágico de 7 víctimas, por actuación de funcionarios policiales y particulares, número que no se había registrado en los últimos años. Por otra parte, señaló “se comenzó a encarcelar personas como los 11 trabajadores de Pdvsa Gas, los 11 trabajadores de la Alcaldía Metropolitana y al estudiante Julio Rivas”.

“La forma más viable que ven los venezolanos para protestar es el cierre de vías, a pesar que se reformó el Código Penal para castigar a todo aquel que obstaculice una calle”, comentó. Provea sostiene que desde el 2005 se comenzaron hacer reformas legales que restringen este derecho.

El representante de Provea recordó que la Ley de Seguridad y Defensa prohíbe las manifestaciones en las zonas de seguridad. “En 30% del país está prohibido protestar porque corresponde a zonas de seguridad, y te pueden abrir un juicio con pena de prisión si manifiestas, y un 50% en el caso del Distrito Capital”. Por otra parte, la Ley de Defensa de personas en el acceso de bienes y servicios establece penas a los trabajadores que paralicen sus labores. “Si los trabajadores de la salud o el transporte quieren hacer un paro por reivindicaciones laborales pueden ser enjuiciados y privados de libertad”, sentenció.

Existen alrededor de 2.400 personas sometidas a alguna medida judicial, o están encarcelados, por ejercer este derecho, de los cuales 1.507 son campesinos partidarios de la política agraria gubernamental. “Acusan a los ciudadanos de resistencia a la autoridad, porte ilícito y uso indebido de armas, el Código Penal venezolano cataloga de arma cualquier objeto como una papelera”, recalcó.

Al ser consultado sobre la complicidad de los poderes del Estado, Alvarado sostiene que es una política planificada. No sólo la Asamblea Nacional hace layes que restringen el derecho, también los tribunales están ejecutando medidas cautelares que inhiben a los lideres sindicales, estudiantes y lideres a no hacer llamados a la protesta, a no participar y no opinar acerca de los procesos judiciales abiertos.

Resaltó que “lo mejor que le puede pasar a la democracia del país es que la oposición gane la Asamblea Nacional, pues si actúan con responsabilidad, se convertiría en una institución que contrarreste esta tendencia autoritaria en el Estado venezolano”. (Daniel Goncalves, Prensa Provea, 20.05.10)

Bolívar: Dos mineros sentenciados a cárcel por protestar

Complementando la información que publicamos en http://www.derechos.org.ve/derecho-a-la-manifestacion-pacifica/manifestantes-son-heridos-y-sometidos-a-juicios-penales-en-ciudad-bolivar-3754, se informó a Provea que La Juez del Tribunal Primero de Control del estado Bolívar  decidió dictar medida privativa de libertad contra Edgar Fuenmayor (uno de los líderes de la protesta de los mineros y familiares) y Estarqui Arevalo. Ocho personas fueron sometidas a régimen de presentación cada ocho días y cinco en libertad plena.
Provea seguirá monitoreando la información sobre los desalojos contra los mineros en el Alto Caura.

viernes, 2 de octubre de 2009

Permiso para manifestar

Ante las reiteradas protestas observadas en el país en los últimos días, diferentes actores de la vida nacional, políticos, funcionarios policiales, trabajadores, estudiantes, ministros, entre otros, han hecho innumerables planteamientos con respecto a la pertinencia o no de salir a la calle para expresar alguna inconformidad con el desarrollo de la coyuntura venezolana.

Es por ello, que intentaremos hacer un breve análisis, en lógica de derechos humanos, con el fin de aclarar algunas dudas que pudiesen estar nublando el panorama colectivo.

Cuando hablamos de manifestaciones pacíficas, nos referimos a un derecho humano, el Derecho Humano a la Manifestación Pacífica. Consagrado en el Artículo 68 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, donde se establece que “Los ciudadanos y ciudadanas tienen derecho a manifestar, pacíficamente y sin armas, sin otro requisito que los que establezca la ley”, es decir, nuestra carta magna garantiza este derecho en plena concordancia con la legislación internacional. Asimismo, en el Artículo 20 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, se garantiza que “Toda persona tiene derecho a la libertad de reunión y de asociación pacíficas”. Es importante destacar que el Estado Venezolano ha suscrito diferentes tratados internacionales en materia de derechos humanos, en los que se compromete a garantizar y promover su fiel cumplimiento. Por tanto son plenamente exigibles por la sociedad Venezolana.

Para ejercer nuestro derecho a la manifestación pacífica, no es necesario pedir una autorización. Y esto es significativo, ante las reiteradas declaraciones de representantes gubernamentales, quienes han afirmando que se debe solicitar, y esperar, un permiso por parte de las autoridades civiles. El Artículo 38 de la ley de Partidos Políticos, Reuniones Públicas, y Manifestaciones, establece que “Los organizadores de reuniones públicas o manifestaciones deberán participarlo con veinticuatro horas de anticipación cuando menos, por escritos duplicados, en horas hábiles, a la primera autoridad civil de la jurisdicción con indicación del lugar o itinerario escogido, día, hora y objeto general que se persiga”. Por lo tanto, y como se evidencia en esta ley que rige las manifestaciones pacificas, solo se debe notificar, por medio de un proceso administrativo y sin mayores complicaciones, a las autoridades civiles, para que el Estado a través de sus organismos, garantice la seguridad ciudadana de manifestantes y terceros, en un ambiente de paz y tranquilidad.

En cuanto a las actividades desempeñadas por los organismos de seguridad en el control de las protestas pacificas, relevamos que el Artículo 68 de nuestra Constitución, es lo suficientemente claro y específico al afirmar que “Se prohíbe el uso de armas de fuego y sustancias tóxicas en el control de manifestaciones pacíficas”, por tal motivo, solo con la presencia de funcionarios armados en el contexto de una manifestación, es una flagrante violación de la constitución y de este derecho humano, mucho más cuando los funcionarios hacen uso de armas de fuego y sustancias toxicas (gases lacrimógenos), para “controlar” manifestaciones de carácter pacífico.

El derecho a manifestar pacíficamente es inherente a la búsqueda de una mejor calidad de vida, y nos permite alzar la voz de protesta cuando las instituciones y quienes las administran olvidan que su labor principal es trabajar a favor del colectivo.

Marco Antonio Ponce
Investigador del Derecho Humano a la Manifestación Pacífica

Fuente: http://provea.blogspot.com/

jueves, 1 de octubre de 2009

Mesa de la Unidad: mil 756 protestas populares entre enero y septiembre

31% de las manifestaciones ha sido protagonizada por oficialistas
Realizadas en nueve meses mil 756 protestas populares


En Carabobo ocurrieron 12 manifestaciones en septiembre.(Foto Wilfredo Hernández/Archivo)
Luis Carías

Caracas, septiembre 30 (REDACTA).-
El número de protestas populares asciende cada día, factor que pudiera afectar la popularidad del Gobierno o podría ser la consecuencia principal del desmedro de ella. Hasta este miércoles se han contabilizado mil 756 manifestaciones desde que comenzó el año.

En nueve meses de 2009 la cifra de las manifestaciones superó a las que se produjeron en el país durante todo el año pasado cuando se registraron mil 600. En el primer cuatrimestre ya se palpaba un incremento de acciones de calle en 47,37% con relación a 2008.

Septiembre cerró con 238 expectativas sociales no cumplidas observó el coordinador de la Mesa Social de la Unidad, William Ojeda.

El dirigente puntualizó que la mayoría ha sido motivada por la solicitud de reivindicaciones laborales (64), le siguen derechos civiles (32), servicios públicos (21), entre las que destacan los apagones como la primera demanda ciudadana y por último la inseguridad (19).

Con un promedio de seis manifestaciones sociales diarias en los 273 días que lleva el año, la principal forma de alzar la voz es trancar las calles con pancartas o consignas, a la que le sigue los 21 eventos que suman por huelgas de hambre.

Para Ojeda la huelga de hambre representa una situación extrema, pues “se está llegando a un punto de ebullición y descontento popular, al punto de poner en riesgo su propia vida para asegurar derechos humanos”.

Con respecto a las ideologías de los grupos, lideran las tablas las manifestaciones autónomas con 50%, y le siguen los oficialistas con 31%, en último lugar, la oposición 19%.

“Las bases populares salieron a protestar porque se sienten desprotegidas, olvidadas y defraudadas en sus necesidades y solicitudes”, advirtió Ojeda.

Ciento veinte de las expectativas sociales incumplidas son autónomas, 74 oficialistas y 44 oposicionistas al Gobierno. Explicó que la razón de ellas es la burocracia. “No se está dando respuestas, no se atiende al descontento”.

El dirigente de UNT especuló que el Gobierno no da respuestas. El incremento de la movilización en las calles se nota cada mes, con respecto a agosto las protestas aumentaron 31%. Las entidades en las que se escenificaron más protestas son: Distrito Capital, Anzoátegui y Miranda, 30 cada una, Barinas 17. En Carabobo hubo 12 en septiembre.

17 detenidos en protesta de trabajadores petroleros

Germán Cortez, representante de los trabajadores petroleros de la Costa Oriental del Lago, informó que su gremio estudia la posibilidad de ir a Caracas e instalarse en la Embajada de Brasil para hacer una huelga de hambre. Cortez dijo que esta medida sería una respuesta a la detención de 17 trabajadores que protestaban ayer en Zulia. Una representación de los dos mil 700 trabajadores “fueron engañados y los mandaron a inscribir” para que no entorpecieran la realización de un censo ordenado por Petróleos de Venezuela, pero los puestos de trabajo fueron otorgados a militantes del PSUV. “Tomaron desde las doce de la noche la avenida intercomunal de Las Morochas, la guardia vino y arremetió sin medir, porque el ministro Rafael Ramírez está hoy aquí”, informó en Unión Radio. La primera huelga de hambre de trabajadores se levantó el domingo por recomendaciones médicas, pero otros trabajadores desde el lunes reiniciaron las acciones de protesta y hoy día “hay más de 60 compañeros en huelga de hambre”.

El Carabobeño, 01.10.09